El arte
Se ve que en casa tenemos a una artista. El otro día Sara entro en casa llevando varios lienzos y un maletín con pintura. Mar y yo nos miramos para después levantarnos del sofá y seguirla hasta su cuarto.
-¿Qué es esto?
-Utensilios de pintura.
-Me preocupa que pienses que nuestra inteligencia no llega al extremo de conocer dicha información sin que nos la digas.
-Voy a pintar. Para poner algo en la habitación-y nos hace un gesto para echarnos.
-Utensilios de pintura.
-Me preocupa que pienses que nuestra inteligencia no llega al extremo de conocer dicha información sin que nos la digas.
-Voy a pintar. Para poner algo en la habitación-y nos hace un gesto para echarnos.
Mar y yo asentimos, ninguna de las dos sabíamos que
teníamos una Da Vinci en casa.
**************
Estamos todos en el salón, esperando que venga Sara para enseñarnos un cuadro que ha terminado. Cuando finalmente aparece todos nos echamos para atrás y contemplamos la obra de arte en silencio.
-Sa… ¿Qué es eso
de la derecha? ¿Un árbol?
-No hombre no, son montes.
-No hombre no, son montes.
Ya...
Y de semejante tontería empezamos una discusión, que si es
un árbol, que si son montes, que si es un acantilado… Y nadie da su brazo a
torcer. Yo por lo menos sigo con que eso es un monte de toda la vida. Aunque puede que si inclinas noventa grados la cabeza, haces el pino puente y entrecierras los ojos...
Para romper la discusión, Sara nos hace un gesto y se
gira.
-Y esto-Sara saca
un nuevo cuadro con unas zapatillas pegadas-es un nuevo tipo de arte.
Se hace el silencio. En vano intento encontrar en mi mente
algo que decir. Miro a Mar en busca de ayuda. Mar siempre sabe que decir.
-Qué bonito Sara.
Seré yo, que no entiendo el arte. Puede ser.



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